jueves, 12 de octubre de 2017

La venganza del taxista

Pablo un taxista padre de familia va a empezar su jornada laboral, cuando esta llegando al taxi ve como un adolescente amigo de su hijo le ralla el taxi y le rompe uno de los intermitentes, cuando se acerca al adolescente y le pregunta porqué ha hecho eso, el adolescente huye mofandose del taxista. Cuando el chico marchó Pablo pensó que lo reconocía de algo, y cayó en la cuenta que era compañero de clase de su hijo mayor. Cuando descubrió quien era y donde lo podría encontrar, se sonrió y empezó a pensar en cómo podía resarcirse de lo que este sinvergüenza le habia causado daño a su vehículo de trabajo.
Al cabo de una semana, después de mucho pensarlo, se dirigió al instituto a recoger a su hijo y cuando vió que el adolescente que le había hecho los desperfectos era amigo de su hijo, aprovechó la ocasión.
Cuando su hijo y este adolescente se acercaron a él, Pablo le dijo que si subía le podia acercar a su casa. Marcos que así se llamaba el gamberro que le había destrozado el intermitente se dió cuenta y quiso rehusar la invitación pero el insisitió.
Hasta que por fin subieron los dos, Pablo le dijo a su hijo que dejara que su amigo subiera en el asiento del copiloto, ya que iría más tarde hacia su casa. Lucas, el hijo del taxista no tenía que ir a casa aún tenía que ir a clases de recuperación así que dejaría a su hijo primero y luego llevaría a Marcos a su casa.
Cuando Lucas llegó donde tenía clases de recuperación su amigo Marcos quiso salir del taxi para ir caminando hacia su casa ya que según él se encontraba cerca. Pero Pablo le convenció que le dejaría aún más cerca.
El taxi arrancó hacia la casa de Marcos, pero en uno de los cruces salió de la gran ciudad para adentrarse en una zona boscosa. Marcos le dijo que por ahí no era su casa, y Pablo le dijo que ya lo sabía pero tenía que enseñarle algo que podía interesarle.
Al cabo de unos kilómetros el taxi se acerco a un poblado muy conocido en la zona por su centro neurálgico de venta de drogas, allí Pablo era conocido porque se había criado de pequeño, había nacido allí. Entonces aparcó el coche y le dijo a Marcos, voy a ir a hablar con el Patuco, porque quiero que te explique que es lo que les ocurre a los chicos gamberros como tú.
Pablo salió del coche y cerró la puerta de golpe dejando su ventanilla bajada y los seguros de la puerta abiertos. Y se alejó, al cabo de unos diez minutos, se acercó una pareja de chiquillos de su edad y empezaron a golpear en el cristal por donde estaba Marcos y comenzaron a insultarle y amenazarlo. Marcos se quedó helado, no sabía como reaccionar. Pero de pronto se armo de valor y comenzó a gritar con todas sus fuerzas.
Al oir esto Pablo se asomó para ver que ocurrió y al ver la escena de Marcos gritando empezó a sonreir a lo lejos, pero en vez de acercarse a él para calmarlo le miró fijamente y le hizo señas para advertirle que le pasaría si continuaba siendo tan gamberro como hasta ahora ha sido.
Marcos paró de gritar y se quedó blanco como una sábana. Pablo observó que sus intenciones habían servido para algo, asi que se dirigió al coche, abrió la puerta y se sentó al lado de Marcos, arrancó el coche y minutos después el taxi se paró delante de la puerta de la casa del muchacho. Marcos, abrió su puerta, y le pidió perdón por el daño causado en su taxi.

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